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Lamentamos enormemente esta pérdida, y te despedimos con Gran Afecto.

ALFREDO ALCÓN (1930-2014) Actor de teatro, cine y televisión, y director de teatro argentino.Como actor de teatro ha representado personajes de William Shakespeare, Federico García Lorca, Arthur Miller, Tennessee Williams, Henrik Ibsen, Eugene O'Neill y Samuel Beckett. Ocasionalmente ha incursionado también en la dirección teatral y su prestigio como intérprete teatral fue puesto de manifiesto en El hijo de la novia, película de 2001 de Juan José Campanella nominada al Premio Óscar como mejor película extranjera, en una de cuyas escenas Alcón hace de sí mismo y recita un improvisado Hamlet, mientras es filmado por el director de tal ficción, Adrián Suar, que interpreta a un director de cine llamado Dodi. Obtuvo, entre muchos otros galardones, el Premio al mejor actor en el Festival Internacional de Cine de Cartagena por Los siete locos, y el Premio Cóndor de Plata al mejor actor por sus sendos protagónicos en Los inocentes y Martín Fierro, asimismo en 2005 la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina le otorgó el Premio Cóndor de Plata a la trayectoria.
El científico Bruce Lipton reclama una nueva medicina, la que tenga en cuenta la energía por su capacidad para curar. Nos dan medicamentos para la enfermedad, pero esto causa muchos problemas en el cuerpo. Porque esta medicina basada en la farmacología no entiende cómo está interrelacionada toda la bioquímica del organismo. Cuando tomo una pastilla química y la introduzco en mi cuerpo, no solo afecta a aquel lugar donde tengo el problema, sino que afecta a muchas otras cosas a la vez. Son los llamados “efectos secundarios”. Pero, en realidad, no son secundarios sino directos. No entienden que el efecto de las drogas no solo crea un efecto sino múltiples. Según las estadísticas en EEUU, ¡los fármacos matan allí a más de 300.000 personas cada año! Hay algo que no funciona en la ciencia médica. Hace algunas cosas bien, como la traumatología, pero está matando a mucha más gente de la que ayuda. ¿Y qué ha descubierto sobre las células pero que no tiene en cuenta la medicina? Yo ya trabajaba con ellas en los años 60. Fui un pionero porque en esa época había muy poca gente trabajando en ello. Y un experimento que hice en esa época cambió la idea que tenía del mundo. Entonces, la pregunta es muy sencilla, ¿qué controla el destino de las células? Todas eran idénticas, lo único que era diferente era el entorno. Cuando cojo células sanas y las coloco en un entorno nocivo, la células enferman y mueren. Si un médico las mirara, diría: “¿Qué medicina hay que darles?” ¡Pero no hace falta ninguna medicina! Les cambias el entorno nocivo, las colocas en uno sano y saludable y las células sanan. Los humanos somos una comunidad de 50 trillones de células, por tanto, la célula es el ser viviente y la persona es una comunidad. ¿Cuál es el entorno de la célula que hay que cuidar? Dentro de mí hay 50 trillones de células y el entorno celular para nosotros es la sangre, por ello la composición de la sangre cambia el destino de la célula. ¿Y qué controla la sangre? Pues el sistema nervioso, que crea una química diferente según el sistema exterior. La célula y el ser humano son la misma cosa. Por tanto, la medicina culpa a las células por la enfermedad y trata de cambiar la química de las células, pero ese no es el problema, el problema es el entorno. Y si cambias a la persona de entorno, sin medicamentos, el cerebro cambia la química. El cerebro de la célula y el de la persona leen y entienden el entorno. En un entorno sano, ¿nos curamos automáticamente? ¿Así de fácil? No es tan fácil, porque la mente interpreta. Puede suceder que estemos en un entorno muy sano y que la mente lo lea como un entorno negativo o perjudicial. Entonces crea una química que hará a mi cuerpo enfermar. La diferencia entre la célula y el ser humano es que este tiene una mente que hace una interpretación y la célula lee el entorno directamente. Si metes un programa con errores en la mente, entonces la química que genera no está en armonía con la vida. Y esto nos sirve para entender cómo funciona un placebo. Cambio mi creencia y pienso que esto me va a sanar, tomo una píldora porque creo que esto me va a traer salud, y me mejora y me sana, pero la píldora podría ser de azúcar, en realidad no ha hecho nada, han sido mis creencias. Y a eso lo llamamos pensamientos positivos y efecto placebo. ¿Está diciendo que el efecto placebo “creer que algo nos sanará” es más curativo que un medicamento? Pero no hay casi investigaciones sobre eso. Sí, tienes razón. ¿Eres consciente de que hay más de una manera de hacer energía sin tener que depender del petróleo? Pero seguimos dependiendo del petróleo porque no interesa el cambio a los que controlan la energía. Lo mismo pasa con las empresas farmacéuticas. Venden fármacos y ¿poder sanar sin fármacos es bueno o malo para la industria farmacéutica? No quieren que sanes sin comprar sus fármacos. ¿Se puede poner energía en una cápsula? Si fuera así, las farmacéuticas intentarían vendértela. Si puedo sanar sin usar medicamentos, la industria que los produce no gana dinero. El dinero controla la ciencia. Explíquenos cómo funciona ese poder que dice que tiene la mente para la autocuración. He hablado de que la mente controla: si piensa de una manera, se va en una dirección y, si piensa de otra, se va en otra. Por ejemplo, cierro los ojos, los abro y veo a alguien a quien amo. Entonces mi cerebro segrega dopamina, oxitocina, etc. Lo puedo sentir en mi cuerpo, puedo sentir el amor, y esa química trae salud a las células. Por eso, quien se enamora se siente tan bien. Pero si abro los ojos y veo algo que me asusta, segrego hormonas del estrés. Y estas hacen dos cosas. La primera es que frenan el crecimiento del cuerpo. Porque si me está persiguiendo un león, necesito toda la energía para poder escaparme, y mi organismo apaga todo lo que no sea imprescindible para correr más rápido, así que se paraliza todo lo que tiene que ver con el crecimiento. La gente no lo sabe, pero tienes que crecer todos los días, porque, si no, te mueres. Cada día cientos de billones de células mueren y tienes que ir produciendo nuevas. Cada tres días, el sistema digestivo renueva sus células, pero si se interfiere con ese crecimiento, entonces no puedo estar sano porque estoy perdiendo demasiadas células al día, por eso la quimioterapia hace que se caiga el pelo y crea problemas de digestión, porque mata todas las células, no solo las del cáncer. La segunda consecuencia de las hormonas del estrés es que se cierra todo aquello que usa energía, y el sistema inmunitario usa muchísima energía: cuando estás enfermo, te sientes muy cansado porque tu energía la está usando el sistema inmunitario. Explíquenos qué es la medicina cuántica o medicina de la energía. Las hormonas del estrés apagan el sistema inmunitario, incluso la medicina usa este efecto en algunas ocasiones. Por ejemplo, si me trasplantaran un corazón, mi sistema inmunitario lo rechazaría. En esos casos, los médicos dan hormonas del estrés y eso impide que funcione el sistema inmunitario. Es tan claro que suprime el sistema inmunitario que lo usamos como un medicamento. Cuando la persona está bajo estrés, afecta de dos maneras: la primera es que deja de haber crecimiento y la segunda es que se apaga el sistema inmunitario. De esta forma, virus nocivos pueden atacarme fácilmente. Cuando estás bajo mucho estrés, te enfermas. Y debo decir que, si tomamos una muestra de sangre de cada persona, descubrimos que todos tenemos células cancerígenas. Las tenemos siempre, pero si está funcionando el sistema inmunitario, no pueden crecer. Una vez que se apaga el sistema inmunitario, proliferan. Es como el catarro: no tienes que coger el virus, ya lo tienes dentro. Son organismos oportunistas. Como decía, la primera razón por la que la medicina de hoy es cuestionable es porque los médicos no saben cómo funcionan las células. La segunda es que la medicina está basada en la física de Newton. No reconoce la energía, esa parte invisible, las señales electromagnéticas. Pero, a principios del siglo XX, apareció la física cuántica, que dice que todo es energía, lo que podemos ver y también lo invisible. Si miras dentro del átomo, hay electrones, protones, neutrones. ¿Y qué hay dentro? Energía. La ciencia más reciente indica que el cuerpo responde a la física cuántica, no a la newtoniania. La medicina dice que quiere cambiar la química del organismo con drogas y la nueva medicina dice que hay que cambiar la energía. Y esta nueva medicina, la cuántica, es mucho más poderosa, porque responde primero el campo energético que el físico. Y eso enlaza con la física cuántica. Si todo es energía, ¿los pensamientos también? ¿Cómo influyen en nuestra salud? La mente es energía. Cuando piensas, transmites energía, y los pensamientos son más poderosos que la química. Así que esto es peor para las empresas farmacéuticas porque no lo pueden vender. Por tanto, no les interesa una conexión entre la mente y el cuerpo. Pero es cierto que las propias creencias se convierten en un campo energético, una transmisión, y esta se transforma en una señal que es capaz de cambiar el organismo. Y así es como funcionaba la sanación antes del desarrollo de la medicina. La gente sanaba con los chamanes, con las manos… pero eso no puede vender y por eso la medicina no quiere ir por ese camino. Y es la razón por la que yo cambié mi carrera. Estaba enseñando en la universidad que hay que seguir con drogas y sabía que eso no era verdad. La medicina lo conoce, pero no habla de ello. Sabe que el pensamiento positivo, el placebo, puede sanar, y también que el pensamiento negativo puede matar. En realidad, no es que sea positivo o negativo, es la manera de pensar. Si el médico te dice que tienes cáncer, aunque no tengas cáncer, si lo crees, crearás la química que generará cáncer. Por tanto, el problema no es tanto el entorno real sino el que tú interpretas. Por eso no funciona la medicina, porque no reconoce la ciencia cuántica. No mira hacia ahí porque el dinero está en otro lado. Usted ha explicado que, en la mente, quien realmente tiene el poder es el subconsciente, ¿por eso es tan difícil cambiar hábitos de pensamiento? Es millones de veces más poderoso y más importante que la mente consciente. Utilizamos el subconsciente el 95 por ciento del tiempo. Pero no lo podemos controlar. Lo puedes reprogramar. La información del subconsciente se recibe en los primeros seis años de vida. Eso que aprendiste en esos años se convierte en el conocimiento fundamental de tu vida. Por tanto, hay muchos estudios que demuestran que las enfermedades que tenemos de adultos, como el cáncer, tienen que ver con la programación y el entorno que vivimos en los primeros seis años de vida. Es decir, los niños absorben también sus enfermedades o sus actitudes negativas, y así se “programa” su subconsciente. ¡Qué gran responsabilidad para los padres! La gente, cuando oye esto, se preocupa, se culpa. Pero no eres culpable si tú no sabes que el subconsciente funciona así. No lo sabían nuestros padres, ni nuestros abuelos ni bisabuelos. Ahora bien, cuando lo entiendes, tienes que cambiar tu manera de vivir, porque entonces sí eres responsable. Está demostrado que si un niño adoptado vive en su familia casos de cáncer, en su madurez puede padecer cáncer aunque su genética sea diferente. Si te enseñaron a maltratar tu cuerpo con mala información, destruirás el vehículo de tu cuerpo, cuyo conductor es la mente. El futuro es una mejor educación para los niños, incluso en la etapa prenatal.


Fuente: Saludable y Natural

La respuesta es: no. La realidad alarmante es que la mayoría de protectores solares no nos ofrecen la protección que prometen y de hecho, suponen otros peligros asociados, porque contiene ingredientes sintéticos perjudiciales para la salud. Hay medidas alternativas y naturales, que podemos tomar para proteger la piel y seguir disfrutando del verano.


Inconvenientes de las cremas solares 

En primer lugar, los filtros que absorben la luz en las cremas de sol no son fotoestables. Es decir, los elementos que tienen función de protegernos de los rayos UV se descomponen cuando están expuestos a la luz solar (1). Esta inestabilidad de las cremas solares socava completamente su función pretendida, además de poner en duda las consecuencias secundarias de éstas reacciones químicas en nuestra piel a la hora de tomar sol. En segundo lugar, la composición de este producto es muy desconcertante porque muchos de los químicos sintéticos que contiene son reconocidos como disruptores hormonales, por ejemplo (2):

  • 4-methylbenzylidene)-camphor (4-MBC), 
  • octyl-methoxycinnamate (OMC) – es un estrogénico que puede afectar al tiroides 
  • octyl-dimethyl-PABA (OD-PABA) 
  • bexophenome-3 (Bp-3) homosalate (HMS) (Krause, 2012; Schlumpf, 2001) 
  • oxybenzone- un estrogéno sintético 


Por otra parte, el muy utilizado dióxido de titanio ha sido clasificado como posible cancerígeno por la IARC (Agencia Internacional para la Investigación en Cáncer). Además, debemos plantearnos el problema de las nanopartículas en cosmética que el dióxido de titanio suele contener.

¿Cuáles son las medidas naturales? 
En cuanto a la prevención de quemaduras de sol, el envejecimiento prematuro o el cáncer de piel, las medidas que deberíamos tomar son bastante sencillas. Básicamente:

  • Busca protectores solares libres de sustancias tóxicas: esto requiere informarse y buscar, pero existen. 
  • Reducir nuestra exposición al sol. Hay que destacar la importancia de refugiarse del sol durante las horas del calor más intenso, de cubrir la piel sobre todo en las partes más sensibles y pasar la mayor parte del tiempo a la sombra. 
  • Como una precaución complementaria, se pueden aprovechar las propiedades naturales de las plantas que, por el hecho de cultivarse en climas calurosos, gozan de FPS natural si las utilizamos para preparar cremas solares caseras. El aceite de pepitas de frambuesa y el aceite de semillas de zanahoria, por ejemplo, son recursos naturales que tienen su propio nivel de protección solar muy alto. Los aceites de jojoba, de coco y de germen de trigo también proporcionan protección natural ante los rayos ultravioletas. 
  • La nutrición, además, nos podría ayudar a desarrollar una capa protectora. Incorporar alimentos que aumenten los niveles de melanina en la dieta, tales como proteínas, frutas y alimentos de colores intensos, podrían estimular la producción de la melanina lo cual puede actuar como un escudo solar. El pescado, las nueces y semillas, las legumbres, el chocolate negro, espinacas o algas y las frutas sandía y melocotón se han atribuido con dichas propiedades. 
  • Mantener una buena hidratación, puesto que si la piel está bien hidratada tiene mayor elasticidad, está más protegida y es más resistente frente a cualquier agresión externa. Para ello se recomienda beber al menos 2 litros de agua, de forma continuada durante todo el día (más si se hace ejercicio intenso o hace mucho calor), teniendo en cuenta que encontramos agua en frutas y verduras y bebidas naturales, como zumos, infusiones, leches vegetales. Y cuidado con las bebidas alcohólicas, que son muy diuréticas. 
Un poco más allá 
Nuestra compañera Dietista-Nutricionista Maribel Cruz, nos hace el siguiente razonamiento que consideramos muy digno de tener en cuenta:
“Los ácidos grasos procedentes de las semillas (sésamo, lino y demás) son sumamente frágiles a la luz y el calor alterándose rápidamente su composición química. De ahí que se recomiende su consumo en crudo, que no se almacenen durante mucho tiempo y que se evite su exposición a la luz directa. Me pregunto: un aceite de este tipo, untado sobre nuestra piel y expuesto al sol ¿no empezaría enseguida la oxidación? ¿No actuaría más como un aporte de radicales libres que como un protector. Me parecen más seguros los consejos que abogan por: 

  • Protegernos desde el interior: tomando los ácidos grasos por vía oral, una mezcla adecuada de omegas 3, 6, 9 y 7. 
  • Betacaroteno por vía oral: la Dunaliella Salina -alga marina unicelular- proporciona un espectro de carotenoides equilibrado, tales como el betacaroteno (que protege la epidermis de la radiación solar neutralizando el oxígeno singlete) y otros carotenoides como alfacaroteno, zeaxantina, criptoxantina y luteína, los cuales aportan beneficios antioxidantes al proteger frente a la peroxidación lipídica y favorecer la síntesis de melanina, que es un filtro natural de la radiación ultravioleta. 
  • Tomar el sol con moderación de forma paulatina a las horas adecuadas. Lo más razonable sería comenzar con exposiciones más cortas a diario, empezando con 10-15 minutos y después no más de una hora de exposición solar, evitando las horas de máxima radiación. También resultaría provechoso tomar un complejo de antioxidantes. Protegete bajos los parasoles y con los chapuzones Feliz verano y ¡¡no abuses del sol!!
(1) Bredholt K, Christensen T, Hannevik M, Johnsen B, Seim J, Reitan JB (1998) ‘Effects of sunscreening agents and reactions with ultraviolet radiation’ PubMed 118(17):2640-5. (2) Klann A, Levy G, Lutz I, et al. (2005). Estrogen-like effects of ultraviolet screen 3-(4methylbenzylidene)-camphor (Eusolex 6300) on cell proliferation and gene induction in mammalian and amphibian cells. Environ Res, 97:274-28 Schlumpf, M., Cotton, B., Conscience, M., Haller, V., Steinmann, B., & Lichtensteiger, W. (2001). In vitro and in vivo estrogenicity of UV screens. Environ Health Persp, 109, 239–244.

Fuente: http://www.conasi.eu/blog/consejos-de-salud/consejos-de-salud-consejos-de-salud/podemos-confiar-en-la-crema-solar/
Autor: Lic. Natalia Emma Basso.

Se estima globalmente que evitando un cuarto de las pérdidas y el desperdicio de alimentos hoy en día sería posible alimentar a 870 millones de personas. El desecho de alimentos asciende a aproximadamente us$ 680.000 millones en los países industrializados y a us$ 310.000 millones en los países en desarrollo. Que se esta haciendo y que se puede hacer.
Durante la llamada  “Revolución Verde” de los años’60, si bien se logró reducir el hambre de millones de personas en todo el mundo aumentando la producción de alimento, gracias a innovadoras técnicas agrícolas, algunos efectos de esos avances pusieron en riesgo el equilibrio ambiental y la biodiversidad. Desde entonces, técnicos e investigadores buscan la forma de aumentar  la producción sin vulnerar los recursos naturales.
Además de tecnologías “amigas” del medioambiente, hacen falta conductas más racionales para un mejor rendimientode los alimentos: la producción  mundial actual de alimentos cubriría la demanda de toda la población. Pero de un total de siete mil millones de personas, casi mil millones  pasan hambre, dos mil están desnutridas, hay mil millones de adultos mal nutridos con sobrepeso y la mitad padece obesidad. Si se estima que la población mundial alcanzará los 9200 millones para el 2050, la producción de alimentos deberá incrementarse  más todavía.
Considerando que hay muchas iniciativas que tratan de luchar contra el hambre y llegar a  alcanzar la seguridad alimentaria, resulta ilógico que un tercio de la producción de alimentos en todo el mundo sea desaprovechada.
Es alarmante la cantidad de basura generada a nivel mundial, especialmente  los residuos  de alimentos que aún pudieran ser aptos para consumo humano. No existen estudios exhaustivos que evalúen la magnitud  de la huella ambiental que representan las pérdidas y desperdicios  de los alimentos.
Durante el Congreso Internacional  SAVE FOOD! en 2011 y a pedido de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación ( FAO) se publicó un estudio que refleja  las pérdidas de alimentos producidas a lo largo de toda la cadena alimentaria, remarcando las causas y sus posibles formas de prevención.
Tomando los resultados con precaución por la escasa información disponible, se estima globalmente que, evitando un cuarto de las pérdidas y el desperdicio de alimentos hoy en día sería posible alimentar a 870 millones de personas.
Anualmente alrededor de 1.300 millones de toneladas de alimentos pasan a integrar la basura. Estas cifras alcanzan toda la cadena agroalimentaria, desde la producción primaria hasta los hogares.
Es decir que se sobreutilizan recursos como el agua, la tierra, la energía, los agroquímicos, la mano de obra, y por supuesto esfuerzo y dinero, para producir alimentos que nadie consumirá.
Para poder orientar acciones que reviertan y puedan prevenir este problema, primero se deben identificar las etapas  durante las que se producen las pérdidas de los alimentos. Estas pérdidas se pueden separar en dos tipos: pérdida de alimentos o foodlooses, y desperdicio de alimentos o foodwaste.
La pérdida de alimentos es la disminución de la masa comestible específicamente para consumo humano que se detecta durante las etapas de producción, post-cosecha, procesamiento, almacenamiento, transporte y dis¬tribución. Incluye pérdidas por daños mecánicos, derrames durante la cosecha, degradación, enfermedades de los animales o  descartes por  los elevados estándares estéticos de calidad (tamaño, forma, color, textura, etc.) que cada vez más exige el comercio.
El desperdicio de alimentos involucra desde los descartes que realizan los retailers(o venta minorista) hasta el consumo en los hogares. Son productos que han alcanzado la calidad adecuada, pero que son desechados por fallas en el transporte, distribución, almacenamiento, malos hábitos de consumo, o simplemente se convierten en residuos por otras razones, incluso antes de estropearse.
Las consecuencias en cifras.
La producción anual de alimentos per capitapara el consumo humano ronda aproximadamente los 900 Kg. en los países ricos, mientras que en las zonas más pobres es de solo 460 Kg. Del estudio presentado en SAVE FOOD!, se estima que el desecho de alimentos asciende a aproximadamente US$ 680.000 millones en los países industrializados y a US$ 310.000 millones en los países en desarrollo.

Las mayores pérdidas en los países de bajos ingresos se dan en las  primeras etapas de la cadena y en las intermedias, siendo menor el desperdicio en las etapas de consumo. Se debenen general a falencias técnicas, financieras y de gestión que a su vez implican una reducción de los ingresos para los agricultores pequeños y  un aumento de los precios para los consumidores.
En cambio, en los países de ingresos altos y medianos, las pérdidas se dan en las últimas etapas de la cadena de suministro por la falta de coordinación entre los diferentes actores y también por los altos  estándares de calidad y “estética” que descartan  productos perfectamente aptos para el consumo.
El comportamiento del consumidor es  fundamental en este fenómeno: se sabe que el desperdicio de alimentos per cápita para Europa y América del Norte es diez veces mayor  que en algunas zonas de África.
Posibles soluciones.
Fortalecer la cadena de suministro, apoyando a agricultores e invertir en infraestructura, transporte y envasado, sería una alternativa viable, con programas de transferencia de tecnología y nuevos diseños, cooperando entre países.

Mejorar la coordinación entre los actores de las cadenas de suministro e impulsar acuerdos entre agricultores y compradores , apuntando menos al rigor del marketing y más a la calidad del producto.
Concientizar mediante campañas de sensibilización dirigidas a industrias, comercios, servicios de comidas y consumidores . Específicamente impulsar un cambio en la expectativa del consumidor frente a las frutas y hortalizas.
A nivel nacional.
Para aportar soluciones, necesitamos encarar investigaciones a nivel nacional para conocer la situación de cada etapa de la cadena agroalimentaria e identificar las pérdidas y desperdicios.
En nuestro país, la Red Argentina de Banco de Alimentos trabaja para mejorar la situación alimentario nutricional de sectores carenciados, reduciendo la huella alimentaria y dando a los alimentos el destino real para el que son producidos.

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y el Área Metropolitana (AMBA), podemos  citar los estudios sobre determinaciones de la composición de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU) realizados por el Instituto de Ingeniería Sanitaria de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires en convenio con la Coordinación Ecológica Metropolitana (CEAMSE).
Datos del  2011 estiman que los desechos alimenticios representan el mayor porcentaje de residuos: 41,55% en la CABA y el 37,65% en el AMBA del total de los RSU, seguidos por los plásticos, papeles y cartones, que se ubican por debajo del 18%. Si bien algunos son inevitables, cerca de 200 a 250 toneladas de alimentos que terminan en la basura por día, podrían ser reutilizados.
Iniciativas internacionales.
Piensa. Aliméntate. Ahorra.
Esta Campaña es impulsada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la FAO y Messe Düsseldorf en el marco de la iniciativa SAVE FOOD!, y cuenta con el apoyo de Reto Hambre Cero. Busca concientizar a todos los sectores de la sociedad sobre el problema global que representan los desechos de alimentos y los efectos negativos que tiene para el ser humano y el medio ambiente, y sus  consecuencias económicas.

WRAP UK / Workingtogether for a Worldwithoutwaste.
Organización sin fines de lucro, que trabaja desde 2009 respaldada por el Departamento de Medio Ambiente, Alimentos y Medio Rural,el gobierno escocés, el gobierno de Gales, el ejecutivo de Irlanda del Norte y la Unión Europea. Su objetivo es ayudar a reciclar más y desechar menos en casa y en el trabajo, y ofrece beneficios económicos y medio ambientales.


Fuente: Revista Alimentos Argentinos Nro 58